¿Cuándo empezar?
El uso de las puntas no es recomendable antes de los 11 años de edad. El maestro(a) es quien decide si ha llegado el momento o no. Es normal que las alumnas e incluso los padres de familia se impacienten por la espera, pero no es un capricho del profesor: observen la siguiente imagen, son los pies de una niña de 4 años de edad. Observen como las uniones de sus huesos están incompletas, es decir están hechas de cartílago y no de hueso sólido. Esto quiere decir que sus huesos no se han terminado de desarrollar.
En esta otra imagen, de una niña de 12 años, podemos apreciar la enorme diferencia de los huesos. Estos son mas sólidos, firmes y definidos.
Existen otros factores, aparte de la edad, que también determinan el momento para empezar con las puntas: los años de entrenamiento, la horas de clase por semana, la estructura física del alumno, el sobrepeso, etc.
Las puntas se sienten incómodas en el pie de un novato, por lo tanto, es normal que al momento de probarlas para comprar, tengamos mucha confusión. Es recomendable empezar utilizando un modelo estándar o genérico, adecuado para casi cualquier tipo de pie y con la dureza y durabilidad que requieren los estudiantes. A partir de este modelo, y con la experiencia, te darás cuenta de las necesidades de tu pie: una caja más alta, mayor dureza o mayor flexibilidad, etc. y podrás probar otras marcas y modelos que te acomoden mejor. En México, la mayoría de los estudiantes comienzan utilizando Pavlova o Contémpora, ambas de Capezio.
*Las zapatillas de punta NO deben usarse en casa. Unicamente en clase bajo la supervisión del maestro(a)
Costos
Hay que estar conscientes de que al momento de iniciar con el entrenamiento en puntas, vamos a tener un gasto en zapatillas de manera regular. El costo de las zapatillas de puntas es algo elevado: entre los $500 y los $1500 pesos mexicanos, dependiendo la marca. El maestro(a) es quien debe indicarte qué modelo de zapatilla comprar.
No se puede decir con precisión cuánto dura una zapatilla de punta. Esto depende de las horas de entrenamiento a la semana y de la estructura ósea de cada bailarina. Hay bailarinas a quienes las zapatillas les duran tres días y hay otras a quienes les duran tres meses. Las grandes estrellas de la danza llegan a utilizar hasta tres o cuatro pares de zapatillas en un día de función.
Una punta deja de servir cuando: “la caja pierde dureza y/o el alma está vencida”. El maestro(a) te indicará cuando tu zapatilla ya no sirva y te enseñará a darte cuenta de esto. Cuidado! usar las zapatillas vencidas puede provocar lesiones.
La medida
Es muy común que los padres compren zapatos ligeramente más grandes para sus hijos cuando están creciendo, para que les duren más y valga la pena el gasto. Este concepto no puede ser aplicado a las puntas.
Hasta que los huesos del pie no acompleten su “oscificación” final (endurecimiento y uniones) – esto es hasta los 18 o 20 años de edad – una medida incorrecta de zapatilla puede dañar el sano crecimiento del pie. La zapatilla debe ser de la medida exacta del pie, como guantes en la mano; si queda mas apretada puede lesionar las articulaciones y provocar callosidades, si queda más grande puede ocasionar accidentes al no proporcionar el balance y la estabilidad adecuadas.
Punteras vs. no punteras
Las “punteras” son un accesorio que minimizan el dolor y la aparición de ampollas al trabajar en las puntas. Existen opiniones encontradas al respecto. Algunos maestros consideran que una bailarina no debe utilizar punteras o algún otro tipo de protector para que pueda "sentir" el piso. Otros opinan que es recomendable usar las punteras porque el dolor intenso y constante en los dedos, es una distracción y es mejor enfocar esa concentración en otras partes importantes de la técnica. Mi consejo: haz lo que te indique tu maestro, él te conoce, sabe tu trabajo y tiene la experiencia para decidir lo que es mejor para tí.
Cómo probarse las puntas
He aquí algunos tips para facilitar el proceso de elección de la zapatilla adecuada:
- Las uñas de los pies deben estar bien recortadas desde uno o dos días antes.
- Las esquinas de las uñas deben redondearse con una lima.
- Es recomendable usar mallas cuando compres las zapatillas. No te las pruebes con calcetas o con el pie descalzo.
- Ve a la tienda con tiempo suficiente, sin prisas.
- La mejor hora del día para probarse las zapatillas es en la tarde, después de clase. Los pies son ligeramente más pequeños por las mañanas y por las tardes se hinchan conforme aumenta la circulación.
- Al probarte las puntas, el dedo gordo del pie debe quedar completamente estirado sin dejar espacio entre el dedo y el borde de la punta.
- Es normal que la punta se sienta muy apretada, lo que debes cuidar es que tus dedos quepan en ella, sin que quede uno encima de otro.
- Te aconsejo no coser las cintas ni los elásticos de las zapatillas hasta que el maestro(a) haya dado el visto bueno, para que puedas cambiarlas en caso necesario.
- Cuando te pruebes las puntas sigue los siguientes pasos: pararse con el pie plano y las piernas estiradas, hacer demiplie en 1ª posición cerrada, en 1ª posición abierta y en 2ª posición abierta, hacer demi-relevé (sin subirse a la punta), finalmente, subirse a la punta con un pie. Durante cada paso, observar cuidadosamente lo que sucede con el dedo gordo, si se dobla, si se aplasta, si el pie se mueve demasiado o "baila" dentro de la zapatilla, si el talón de la zapatilla se sale, etc.
- En algunas escuelas los estudiantes se ponen de acuerdo para ir a la tienda con el maestro(a) y puedan tener la asesoría adecuada al momento de la compra.
La compra
No compres las primeras puntas por internet. Las zapatillas de punta se hacen a mano, de manera artesanal, por lo tanto nunca dos pares van a ser idénticos y esto hace todavía más necesario el probárselas antes de comprarlas.
El uso cotidiano
- Existen muchas maneras de adaptar las puntas a tus necesidades: endurecimiento, recorte del alma o "breaking in", costuras especiales, etc. No hagas ninguna modificación a las zapatilas hasta que el maestro(a) te diga si es necesario y te enseñe cómo hacerlo.
- Las zapatillas de puntas NO se lavan. Están hechas de pastas y resinas especiales que forman una especie de cartón, por lo tanto, la humedad las ablanda y las hace inservibles. Guárdalas en su caja o en una bolsa de tela. No las dejes en lugares húmedos o expuestas al sol. Aprende a ser responsable con tu instrumento de trabajo. Cuando tengas alguna función o evento importante puedes limpiarlas en seco, con un cepillo de dientes viejo y la espuma de algún limpiador de alfombras o tapices. Unicamente con la espuma, sin humedecer.
- Debes recortar las uñas de los pies con uno o dos días de anticipación para que la sensibilidad de las uñas recién cortadas haya desaparecido. No cortes en exceso para que no te lastimes, ni bailes con las uñas largas. Las esquinas de las uñas deben redondearse con una lima para evitar que se entierren en la piel.
- No elimines al 100% las callosidades con tijeras o navajas, ya que éstas son una protección natural de la piel en las zonas donde la zapatilla te lastima. Lo que sí puedes hacer es lijarlas o tallarlas con piedra pómez para minimizar.
- A partir de este momento y durante toda tu vida dancística será muy común la aparición de ampollas. Al principio serán muy dolorosas e incómodas y con el paso del tiempo te acostumbrarás a ellas. Estas a veces se revientan y sangran. Limpia las ampollas y desinféctalas. Procura mantener tus pies al aire libre para evitar que la humedad retarde la cicatrización.
- Debes tomar consciencia de que el trabajo en puntas es fuerte y representa el paso a un nivel más serio y profesional de la danza clásica. Los cuidados que debes tener con tu cuerpo y tu salud serán mucho mayores. No salgas de una clase de puntas con los pies descalzos o descubiertos.
- Para trabajar en puntas, tu cuerpo debe estar fuerte y bien entrenado, por eso la constancia es muy importante, no faltes a tus clases.
El uso de las puntas no repercute en la vida de una persona. La alumna podrá llevar una vida completamente normal independientemente de si sigue o no bailando. Sin embargo, los huesos del pie sí sufren una modificación no aparente pero sí interna. Algunos doctores aseguran que dicha modificación es una adaptación natural del cuerpo a una determinada forma de vida. Tal y como sucede con las personas que viven en la altura de las montañas y tienen el corazón más grande de lo normal para bombear más oxígeno. Por eso, los bailarines deben acudir a un especialista o médico del deporte cuando tienen alguna lesión. Ellos conocen el trabajo, el cuerpo y las necesidades de los bailarines.
Utilizar las puntas por primera vez es como un sueño hecho realidad, muchas bailarinas guardamos nuestras primeras puntas por siempre como un tesoro. Sin embargo, debemos usarlas con responsabilidad, con respeto hacia nuestro arte, para de esta manera, poder tener una carrera más larga y duradera.